En este post os quería presentar algunas de las sillas de ADCvintage, porque claro, unas entran y otras van saliendo, y no hay ninguna de la que no esté absolutamente enamorada.

¿Qué es para ti una silla? Pues la verdad, depende para lo que la quieras, es un objeto tan cotidiano que estamos todo el día rodeados de sillas. Te levantas de la cama y te sientas a desayunar; vas sentado en coche al trabajo; te pasas unas cuantas horas al día sentado en una silla delante del ordenador; cuando vamos a comer, nos sentamos a disfrutar de un agradable almuerzo, y que ni decir tiene la sobremesa; nos sentamos en los cafés, en los bares, al llegar a casa para quitarnos los zapatos; algunos tenemos sillas para acumular montañas de ropa, en el baño, y hasta nos llevamos sillas a la playa y a la piscina. Quién nos iba a decir que algo tan sencillo es un objeto imprescindible en nuestras vidas. Y todos coincidiremos en lo incómodo y desagradable que es sentarse en esas sillas que se te clavan en la espalda por no decir en otros sitios, no sabes ni cómo ponerte, cruzas las piernas, te pones de lado, casi que prefieres estar de pie, o en el suelo.

Siempre me han obsesionado las sillas, los diseños que son útiles, funcionales, de líneas sencillas y depuradas. Para mí una silla es la máxima expresión del diseño, y es que crear una silla es un reto. La silla perfecta debe aunar ergonomía, forma, comodidad, durabilidad, tiene que ser robusta y ligera al mismo tiempo, con carácter y sostenible.

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Sillas S32/S64 o Cesca S32/S64, Marcel Breuer, Thonet, 1929-30

De entre todas las sillas de ADCvintage, comienzo con una de las que más cómodas me ha parecido y más ilusión me ha hecho tener.  De hecho, en casa, mis sillas de comedor/mesa de trabajo son dos Cesca sin brazos, que no cambiaría por nada del mundo.

sillas de adcvintage-cesca s64

Marcel Breuer abandonó la Bauhaus en el año 1928, su obsesión de crear muebles de diseño tubulares, modernos y funcionales le llevó, en ese mismo, año, a crear la silla S32 (o silla de diseño Cesca) sin reposabrazos, nombrada en honor a su hija Francesca. Más tarde diseñaría la silla S64 con reposabrazos. Ambos modelos son de los objetos más copiados del siglo XX, y es que no se patentó su diseño, por lo que se pueden encontrar infinidad de variaciones y réplicas. Se trata de una silla diferente al resto, la genial combinación estética del tubo de acero, la madera y el trenzado de mimbre en respaldo y asiento, dan un aspecto rústico y sofisticado, todo en uno.

  sillas de adcvintage-cesca s32